PUENTE CORTADO
Published jueves, agosto 03, 2006 by Jorge Enrique Díaz Pérez | E-mail this post

Los chilotes están enojados.
Desilusionados mejor dicho. Se les prometió un
puente para conectarse al continente y
ahora resulta que no se hace. No hay plata.
Claro, el gobierno se justifica diciendo que el presupuesto subió casi un 50 por ciento y que con los mil millones de dólares que cuesta la gracia, se pueden construir los hospitales, las carreteras y en fin, toda la infraestructura que los chilotes reclaman. Y sobra (harta) plata.
Los expertos, echándole más leños a la hoguera, dicen que se debe concesionar internacionalmente el servicio de transbordadores. Que los noruegos, que tienen el mismo problema que nosotros, lo hacen mucho mejor y por sólo diez euros.
El problema, me temo, pasa por un asunto de confianza. De palabra empeñada. ¿Por qué no se paró antes el proyecto por inviable? ¿Para qué alimentar falsas expectativas? Y por último, ¿Éstas son las mismas personas, autoridades, que después
reclaman por las confianzas rotas y todo eso?