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Published sábado, junio 27, 2009 by Jorge Enrique Díaz Pérez.
Señor Director:
Creo honestamente que la discusión en torno a la fotografía con el Presidente Barack Obama es un falso dilema si se pretende con ello insinuar que la prensa chilena es parcial o poco rigurosa. Habiendo sido uno de los periodistas que integraban el grupo y ya de vuelta en Chile tras una exitosa gira para nuestro país, a mí me parece que hay otro punto digno de destacar. Previo a la foto, se le pudo hacer al Mandatario estadounidense una sola pregunta. Al lado de Obama estaba sentada la Presidenta Michelle Bachelet, reconocida víctima de las violaciones a los derechos humanos y representante de un país -entre varios en la región- que sufrió la intervención de la CIA. La ocasión parecía propicia: "¿Es hora de pedir perdón?", se le preguntó a Obama. Esa interpelación no es relaciones públicas.
Se podrá cuestionar el mérito de la pregunta, si era buena o mala, pero su contenido fue durísimo. Y pese a ello, el Presidente de Estados Unidos no sólo se dispuso a responder, sino que después, terminada la conferencia, accedió a sacarse una fotografía. Para él, el cumplimiento de nuestra labor no fue un agravio personal. Para la Presidenta Bachelet, tampoco. Sacarse la foto no fue solo un gesto cálido, fue esencialmente un acto democrático. Ambos validaron el papel que los periodistas debemos cumplir y supieron diferenciar momentos y actitud, cosa que otros en Chile, quizá por encontrarse más lejos, no percibieron. Hoy tenemos un grato recuerdo de nuestro paso por la Casa Blanca, de algo que surgió espontáneo y fue alegre. Una imagen mucho mejor que las estudiadas poses con el Presidente Obama que he visto en los despachos de varios colegas norteamericanos, donde unos pocos periodistas nos critican confundiendo nuestro buen humor con falta de rigor.
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Published lunes, marzo 02, 2009 by Jorge Enrique Díaz Pérez.
¿Habrá una profesión más ombliguista que el periodismo? El otro día no más, acá, en el almuerzo de la oficina, discutíamos eso con mi compañero diseñador... Ja!
Claro, el debate me llega por todos lados: soy periodista (a mucha honra), ex UDP (no sé si a tanta honra como lo anterior, Ja!) y me parece justo y necesario meter la cuchara. Punto.
La fiesta de Farkas: ¿ser o no ser? El que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Complejo ¿no? O no pasó algo más o menos parecido con la compra de los aviones de la FACH, con el contrato con ese y no otro proveedor, con elegir ese y no otro concesionario, con la elección de ese laboratorio y no el otro... Los ejemplos sobran y atraviesan todas las profesiones.
En nuestro caso por lo menos yo la tengo clara. Harta culpa hay del Colegio de Periodistas. Hace rato que no está en el debate nacional, que no se mete de lleno en los temas grandes, donde se dan las peleas importantes. Lanzo la pregunta ¿Alguien sabe dónde queda el colegio? ¿quién es su presidente?
Estamos mal y podemos seguir peor si de una vez por todas no se plantea el tema en serio. La importancia de la profesión así lo amerita y me gustaría escuchar, leer o ver al presidente al respecto. Hasta el momento no se oye padre.
Fue tema en la sobremesa del domingo y lo quiero poner acá también. No sé qué les pueda parecer a ustedes, pero a mí por lo menos, la actitud del empresariohombreorquesta me parece lamentable. Hay maneras y maneras de ejercer la supuesta filantropía o espíritu mesiánico de su blonda y rulienta humanidad, pero eso de bajarse de la limusina para tirar billetes a la chuña, dejar cheques en lugar de propinas y decirle a la prensa acreditada en el Festival que organicen no más, total yo pago no sólo es de mal gusto sino prepotente y altanero.
Después sale con el tema del chaqueteo, que está aburrido de este país, esto y lo otro... El problema no creo que pase por ahí, sino por ser un poco menos hiperventilado y no creerse tanto el cuento. Mal que mal, la plata no dura para siempre y lo que queda es lo otro, lo que no se compra en la farmacia de la esquina...
Relacionada: Festival de Farkas del Mar: Su éxito mediático, no el económico, está ligado con la valorización de la opulencia de nuestra sociedad actual, la que hace dos décadas habría sido considerada grosera, de mal gusto, chabacana. Hoy el derroche, antiguo defecto, es un aspecto atractivo para parte de la masa ávida de consumir historias de éxito
Relacionada 2: La fiesta de Farkas a los periodistasLos periodistas, los serios, son sinónimo de credibilidad y es por eso que las empresas quieren sentirse indentificados con ellos. Pero es precisamente la credibilidad, el commodity fundamental de esta carrera. Esto aparentemente no lo saben los periodistas de la mayor parte de los programas de farándula, que teniendo la posibilidad de crear un tipo de reporteo serio (sin ser grave) prefieren ser parte del show
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Published jueves, febrero 26, 2009 by Jorge Enrique Díaz Pérez.
Uf! ¿Por dónde empezar? Yo creo que por esto de los 50 años debería haber un poco más de cuidado y respeto con el escenario ¿no les parece? Mal que mal por esas mismas tablas han pasado figuras importantísimas y de talla mundial.
No es por ser chaquetero -como él mismo se encargó de dedicar en uno de sus estribillos- pero lo de anoche, la presentación de Leonardo Farkas en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, rayó en lo chabacano y barato. Para karaoke de barrio quedó grande. He dicho. Ja!
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Published martes, febrero 24, 2009 by Jorge Enrique Díaz Pérez.
Lo poco que vi -venía llegando de una pichanga- fue como a las 24:00 horas. Entonces, cuando los animadores se predisponían a presentar a ¿Camila? fue un chiste de doble sentido del varón a lo que la señora respondió algo así como mejor hacia el otro lado (con el cuerpo de ella tras el de él), conozco tu reputación. Finito.
Estudié letras en la PUC, pero el latín fue más fuerte y tuve que partir a la Diego Portales donde, por fin, egresé como periodista.
¿Por qué clóset de noticias? Porque acá cuelgo las que me parecen importantes, así de simple.